









hola cokito, quería aprovechar esta fecha en la que tengo razones para dejar de ser emo y demostrarte cuánto valoro tu amistad. Siento que conectamos las únicas neuronas que tenemos casi al instante de conocernos y, aunque no hablemos mucho, las charlas que tenemos me hacen olvidar cualquier problema existente a mi alrededor. Gracias por eso, el poder hablarte de cualquier pavada que nos dé risa o el contarte mi día lo considero un tesoro invaluable, al igual que confíes tus sentimientos, problemas o anécdotas graciosas conmigo. ¿Te acordás del día en el que estaba nerviosa por mi primer día de vóley en esa categoría? Aunque lo contaba entre risas, literalmente estaba a punto de llorarle a la entrenadora para que me cambie de nuevo, ya que desde siempre le tengo miedo a lesionarme y no poder jugar. A veces las chicas que se caen mal intentan causarle lesiones graves a la otra y eso me asustaba jeje, pero cuando me empezaste a decir todo eso de “ENVIDIAN TU JUVENTUD” y cosas tuyas de complejo de brujo me dio tanta risa que se me quitaron los nervios, y al final no fue tan malo como pensaba. Solo necesitaba reirme un poco; ese tipo de situaciones en las que me ayudaste sin saber fueron las que te hicieron tener toda mi confianza y corazón en tus manos. Te admiro mucho como persona. En verdad sos genuinamente amable, sensible, gracioso, carismático y podría seguir con una larga lista de virtudes tuyas, pero no me alcanzaría la fakin hoja. Siguiendo con lo que decía, me di cuenta de que lastimosamente a veces le das más importancia a tus errores o defectos, lo cual es parte de ser humano, pero siendo como sos deberías vivir con la cabeza en alto y enfrentando tus miedos sin infravalorarte. Al menos eso es lo que me gustaría que hagas. Sos maravilloso así como estás, yo te amo tal cual sos y me gustaría seguir a tu lado por mucho más tiempo.